Agosto 22, 2009

4 hábitos saludables que detienen el cáncer, la diabetes y las enfermedades al corazón

Los vegetales y otros alimentos saludables están disponibles, pero no siempre están al alcance.

Los vegetales y otros alimentos saludables están disponibles, pero no siempre están al alcance.

Al parecer, tenemos otro estudio que nos está diciendo lo que ya sabemos: no fumar, hacer ejercicio, evitar el exceso de peso, y comer más frutas y verduras. La buena noticia es que hacer estas cuatro cosas puede reducir su riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares, e incluso cáncer. La mala noticia es que millones de personas en el país simplemente no están prestando atención a los consejos de salud que ya son bien conocidos. ¿Por qué no?

DETALLES: En el estudio, investigadores analizaron los datos de cerca de 25,000 participantes alemanes para medir la relación entre los cuatro hábitos saludables y las posibilidades concretas de que una persona tenga un ataque al corazón, un accidente cerebrovascular o que desarrolle diabetes o cáncer.

Los factores incluían:

1. No fumar

2. Tener un (índice de masa corporal IMC) inferior a 30

3. Hacer al menos 3,5 horas semanales de actividad física

4. Comer una dieta rica en frutas, verduras y granos enteros, y baja en carnes

En un seguimiento que tuvo lugar cerca de ocho años más tarde, alrededor de 2.000 de las 25.000 habían desarrollado una de las enfermedades crónicas mencionadas anteriormente. Después de ajustar por variables importantes, los investigadores encontraron que las personas que siguen los cuatro hábitos saludables disfrutan un riesgo general 78 por ciento  más bajo de desarrollar alguna enfermedad crónica. Al desglosarlo, esto se tradujo en un riesgo 93 por ciento menor de desarrollar diabetes, una reducción del 82 por ciento en el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, un riesgo del 50 por ciento menor de sufrir un derrame cerebral, y un 36 por ciento menos probabilidades de desarrollar cáncer. Tener un IMC inferior a 30 fue el factor que resultó en  la mayor protección.

Lo que significa: Este amplio estudio nos da aún más pruebas para apoyar el concepto de que “usted tiene el control sobre su propia salud”. Muy a menudo, nosotros llevamos la responsabilidad cuando se trata de la reducción de las enfermedades crónicas comunes. Pero a pesar de todas las pruebas, millones de nosotros le damos la espalda a los hábitos saludables. Entonces, ¿qué está pasando? Lamentablemente, la balanza pudiera estar inclinada en contra de nuestras mejores intenciones. “La respuesta corta es que todos vivimos en un ambiente que promueve la sobrealimentación y la conducta sedentaria. La gente no puede tomar decisiones sanas en un medio ambiente no saludable”, explica Marion Nestle, PhD, profesora en el departamento de nutrición, estudios de alimentación, y salud pública en Universidad de Nueva York. Ella también escribió What to Eat (North Point Press, 2007). “Así que el medio ambiente tiene que mejorar para que sea más fácil para nosotros hacer lo que sabemos que tenemos que hacer. Hacer que los alimentos saludables estén disponibles debería ser algo automático.”

A pesar de todas nuestras excusas, la mayoría de nosotros puede, por lo  menos, salir a caminata de 10 minutos aquí o allá, o incluso invertir en un podómetro para alcanzar una meta de al menos 10.000 pasos al día para aumentar los niveles de actividad física. Y hay un montón de recursos gratuitos o baratos disponibles para ayudarle a dejar de fumar. Lo que podría ser más difícil de todo es encontrar alimentos sanos y convenientes para poner sobre su mesa cada noche.

He aquí cómo protegerse de los promotores de alimentos que están destruyendo las cinturas de su familia y su salud.

• Entienda que está siendo engañado. En su nuevo libro, El Fin de comer en exceso: Tomando control del apetito insaciable de América (Rodale 2009), David Kessler, MD, ex comisionado de la Administración de Drogas y Alimentos en EE.UU., describe cómo la industria alimenticia ha inyectado grasa, azúcar y sal en prácticamente todo, ya que estimula nuestros gatillos biológicos. Para evitar las tácticas engordadoras de la industria alimenticia, cocine en casa tan a menudo como sea posible, utilizando granos enteros y frutas y hortalizas frescas. Los mercados al aire libre son buenos lugares para encontrar frutas y vegetales baratos. Si usted puede comprar productos orgánicos, mucho mejor. Eso significa que los pesticidas relacionados con la diabetes, la enfermedad de Parkinson, el cáncer, y todo tipo de otras enfermedades no fueron utilizados en los alimentos al ser cultivados.

• Piense antes de salir a comer fuera. Cuando coma fuera, haga una pausa antes de entrar al restaurante, e imagínese a sí mismo comiendo alimentos saludables. El enfocarse en el momento, lo cual se conoce como estar consciente, usted puede poner freno un episodio inminente de atracón impregnado con sal y grasa.

• Demande lo mejor. Únase a otros vecinos interesados y demande de más aceras y carriles para bicicletas en su comunidad, presione de la escuela de sus hijos para que provean una alimentación más sana, y cuando entre en una tienda o un restaurante, comprenda cómo el ambiente influye en sus elecciones y haga lo que pueda para contrarrestarlo.

Por Leah Zerbe, Rodale

Agosto 21, 2009

La carga del costo de salud está aumentando para los obesos

fat_kid_eating21 de agosto de 2009, 01:48 PM

NUEVA YORK (Reuters Health) – La atención de los obesos está devorando una porción cada vez mayor del presupuesto de salud en Estados Unidos, reveló un nuevo estudio oficial.

Entre el 2001 y el 2006, los gastos en la atención de pacientes obesos aumentó de 167.000 a 303.000 millones de dólares, lo que equivale a un crecimiento del 82 por ciento, según un análisis realizado por Marie N. Stagnitti, especialista en estadística y encuestas de la Agencia para la Investigación y la Calidad de los Servicios de Salud.

Los costos para las personas con sobrepeso crecieron un 36 por ciento, mientras que en la población con peso normal ese aumento fue del 25 por ciento.

“Obviamente, necesitamos poner esto bajo control. Estos datos demuestran que necesitamos conocer qué está pasando, en especial entre la población obesa”, dijo Stagnitti a Reuters Health.

Los obesos concentraron el 28 por ciento del gasto en salud en el 2001 y el 35 por ciento en el 2006, mientras que esas cifras para la población con peso normal fueron del 35 y del 30 por ciento, respectivamente.

En ese período, la cantidad de adultos obesos en Estados Unidos creció de 48 a 59 millones, mientras que el número de personas con peso normal disminuyó de 79,6 a 78,3 millones.

Las cifras surgen de la encuesta llamada Medical Expenditure Panel Survey, que releva el gasto en salud en hogares de Estados Unidos y es representativa de la población no institucionalizada.

Durante el período estudiado, creció la proporción de personas con sobrepeso y obesidad en Estados Unidos, lo que explica una parte del aumento de los gastos.

En el 2001, el 23,6 por ciento de los adultos en Estados Unidos era obeso y el 39 por ciento tenía peso normal, comparado con el 27,2 y el 36,1 por ciento, respectivamente, en el 2006.

El análisis de Stagnitti demostró también que la población obesa representó la mayor proporción de la población estadounidense con por lo menos una enfermedad crónica, como cardiopatías o diabetes. En el 2001, el 57,1 por ciento era obeso, y en el 2006, ese porcentaje creció al 59,7 por ciento.

Por Anne Harding. Yahoo Salud

Junio 24, 2009

8 increíbles beneficios de caminar

caminarSe sabe que caminar ayuda a derretir la grasa de los muslos y a entonar los glúteos. Pero sus beneficios para la salud incluyen algunos que son aun más impresionantes, como ahorrar dinero y aumentar las posibilidades de sobrevivencia en pacientes con cáncer a los senos. Se le ha dado mucha atención a alcanzar 10.000 pasos al día al caminar, trotar o correr. Una caminata de 40 minutos que cubra dos millas (3,2 km), le ayudará a obtener la mitad de esos pasos, y las actividades diarias regulares le ayudarán a acumular el resto.

 

Estas son ocho razones para tomar esos pasos extra y hacer del hábito de caminar una parte de su estilo de vida saludable:

 

# 1: Ayuda a evitar la diabetes. Nuevos estudios de investigación han mostrado el vínculo entre caminar rápidamente y una reducción importante del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. La resistencia a la insulina es una indicación del riesgo de esta enfermedad, aun en personas con niveles normales de glucosa. Pero un estudio británico reciente encontró que las personas con una historia familiar de la enfermedad que caminaban rápidamente, o que hacían algún otro tipo de activadad moderada a vigorosa de manera regular, mostraron una mejoría en la sensibilidad a la insulina.

 

#2: Mejora su vida sexual. Sexo y ejercicio van mano a mano. En un estudio de mujeres entre 45 a 55 años de edad, aquellas que hacían ejercicio, incluyendo caminatas rápidas, reportaron no sólo tener más deseo sexual, sino también mayor satisfacción en la intimidad.

 

#3: Le ahorra costos de gimnasio. En esta triste economía, la gente ha comenzado a cortar sus excesos, y esto incluye las idas al gimnasio. En una encuesta de la Asociación Americana del Corazón, una cuarta parte de las 1.000 personas entrevistadas habían cortado su membresía al gimnasio durante los últimos seis meses. Pero no importa dónde usted viva, hay un lugar donde usted puede darle duro al pavimento o a un sendero natural, y 150 minutos a la semana de caminar con una intensidad moderada le puede ayudar a manejar el estrés y prevenir las enfermedades al corazón. Caminar moderadamente equivale a un promedio de 100 pasos por minuto. Investigadores de la Universidad de San Diego sugieren usar un podómetro y tratar de alcanzar los 1.000 pasos en 10 minutos, hasta llegar a 3.000 pasos en 30 minutos.

 

#4: Le puede ayudar a dejar los medicamentos. Usando datos de el Estudio Nacional de Salud de Personas que Caminan, que incluyó a más de 32.000 mujeres y 8.000 hombres, los investigadores encontraron que aquellos que hicieron las caminatas semanales más largas, no necesariametne acumularon la mayor cantidad de millas por semana, tenían más posibilidades de usar menos medicinas. Esto no debería disuadirle de hacer caminatas más cortas frecuentemente durante la semana, pero  debería considerar incluir caminatas más largas una vez por semana, tal vez durante el fin de semana cuando tenga tiempo libre.

 

#5: Puede ayudar a atenuar el dolor de la fibromialgia. Esta condición crónica afecta a más de 4 por ciento de la población, y a menudo incluye dolor, fatiga y confusión mental. Un estudio pequeño encontró que en mujeres de 32 a 70 años de edad, aquellas que caminaban 60 minutos, hacían ejercicio ligero, y se estiraban tres veces por semana durante 18 semanas, reportaron mejorías importantes al caminar y en su capacidad mental, y estaban menos cansadas y deprimidas.

 

#6: Ayuda a combatir el cáncer en los senos. Las mujeres que caminan regularmente después de ser diagnosticadas con cáncer en los senos, tienen un 45 por ciento más posibilidades de sobrevivir que aquellas que son inactivas, de acuerdo con un estudio publicado en la Revista de Oncología Clínica. Los investigadores de la universidad Yale que encabezaron el estudio también encontraron que aquellas que hicieron ejercicio durante el año antes de ser diagnosticadas tenían un 30 por ciento más posibilidades de sobrevivir, comparadas con mujeres que no hacían ejercicio al momento de ser diagnosticadas.

 

#7: Las caminatas reducen el riesgo de ataque cerebral. Caminar rápidamente por sólo 30 minutos, cinco veces por semana puede reducir de manera importante su riesgo de sufrir un ataque cerebral, de acuerdo a investigadores de la universidad del Sur de Carolina. Después de estudiar a 46.000 hombres y 15.000 mujeres por 18 años, aquellos que tenían niveles más altos de forma física asociada con caminar rápidamente, tenían 40 por ciento menos riesgo de sufrir un ataque cerebral que aquellos que tenían niveles más bajos de forma física.

 

#8: Le puede salvar su mente. Investigadores italianos reclutaron a 749 personas que sufrían de problemas de memoria en un estudio y midieron cuánto caminaban y otras actividades moderadas, como la jardinería. Después de cuatro años, encontraron que aquellos que gastaron más energía caminando tenían un 27 por ciento menos riesgo de desarrollar demencia que las personas que gastaron menos. Esto puede ser el resultado del papel que juega la actividad física en el aumento del flujo sanguíneo al cerebro.

 

Artículo publicado por Rodale, por Leah Zerbe, vea el original en inglés.

Mayo 31, 2009

hacer suficiente ejercicio es más fácil de lo que usted piensa

exerciseNo sólo estamos gastando más dinero en dulces y cigarrillos estos días, sino también, de acuerdo a una reciente encuensta de Gallup-Healthways, muy pocos norteamericanos hacen ejercicio más de tres días por semana, y aún menos están haciendo ejercicio las cuatro a cinco veces por semana que se recomiendan. Y sin embargo, muchos de nosotros sabemos que hacer ejercicio nos puede curar de una multitud de males, entonces ¿por qué no lo estamos haciendo?

LOS DETALLES: La encuesta con más de 400.000 adultos norteamericanos encontró que 49 por ciento de las personas hacen ejercicio físico menos de tres veces por semana, mientras que sólo 27 por ciento hacen ejercicio como se recomienda, cinco veces o más por semana. No es sorprendente que, del 27 por ciento que hacían la mayor cantidad de ejercicio, una tercera parte tenían un peso saludable, y más personas de este grupo reportaron tener niveles más bajos de estrés y niveles más altos de energía y felicidad que las personas que nunca hacían ejercicio.

LO QUE SIGNIFICA: El ejercicio es la solución para practicamente todos los problemas importantes de salud que enfrentamos: diabetes, dolores crónicos, depresión, cáncer al pecho, ataques al corazón. “Los beneficios del ejercicio son indudables, y la mayoría de las personas saben que deben hacer ejercicio, pero lo que parece hacer falta es la motivación,” escribe la investigadora  principal de Healthways, Amy Neftzger.

Para estar motivado, y adherirse a un plan de ejercicio, intente estas ideas: 

Comience lentamente. La mayoría de las personas piensan que comenzar un programa de ejercicio significa participar en algún programa estilo “reality show” que empuja los límites de la capacidad física hasta llegar a las lágrimas, las palpitaciones del corazón, y a vomitar sobre la máquina para trotar. Puede quedarse tranquilo, que esto no es así. Comience caminando 10 minutos, el ejercicio que según la Asociación Americana del Corazón tiene el índice más bajo de abandono de todas las formas de ejercicio. A medida que llegue a estar más cómodo con esas caminatas cortas, aumente el número de días por semana que camina, o agregue 5 minutos a cada sesión. Eventualmente, deberíamos tratar de llegar a las 2½ horas por semana, pero eso puede tomar meses, no días.

Conviértalo en una ocasión social. Las investigaciones han mostrado que hacer ejercicio con un amigo nos ayuda a mantener un plan de ejercicio, pero de manera más entretenida. Apúntese en alguna clase o equipo deportivo junto con sus amistades, o vaya a caminar al parque después del trabajo en vez de juntarse a tomar unas copas.

Ejercicio a prueba de excusas. Mientras más disfrute haciendo algo, menos razones encontrará para evitarlo.

• Alcance sus metas, o pague si no las alcanza. Proponerse metas es una buena manera de mantenerse motivado haciendo ejercicio. Fijar metas es fácil; alcanzarlas es otra historia. Para mantenerse encaminado hacia sus metas, una nuevo sitio web [en inglés],www.SucceedOrElse.com, le permite establecer una cuenta en la cual usted puede fijarse una meta y después enviarle a la compañía la cantidad de dinero que usted quiera para asegurarse que la alcance. Desde el comienzo, usted les dice qué hacer con el dinero si no alcanza su meta, como por ejermpo donarlo a alguna causa social o política que usted no apoya. Si usted sí alcanza su meta, se le regresa el dinero; si no, el dinero es donado a la causa indeseable. O puede pedirle a un amigo o familiar que cumpla un rol similar.

Escríbalo. Trate el ejercicio como si fuera una reunión o una cita. Es menos posible que usted se salte una sesión de ejercicio si este está programado en su día. De la misma manera, escriba por cuántos minutos hace ejercicio para que pueda añadir los minutos al final de la semana. Hacer nota de su progreso lo mantendrá motivado para hacer ejercicio otra vez la siguiente semana.

• Recuerde por qué es importante. Hacer ejercicio no es sólo útil para perder peso. También le ayuda a mejorar su estado mental, reduce el estrés, y le ayuda a llevar una vida más feliz. Los estudios han demostrado que las personas que recuerdan esto tienen más posibilidades de tener éxito con un programa de ejercicio que las personas que piensan que sólo se trata de perder kilos. Y hágalo algo personal. Si las enfermedades cardíacas son comunes en su familia, recuerde que el ejercicio reduce su riesgo. Si una situación estresante en el trabajo lo mantiene despierto en la noche, recuerde que el ejercicio reduce el estrés y le ayuda a dormir mejor.

Traducido por María José Ronquillo, del original en inglés por Emily Main publicado por Rodale.com

Mayo 26, 2009

los mejores atletas de la Roma antigua eran vegetarianos

gladiatorTraducción de una carta al editor de la revista Ciencias y Medicina del Deporte (Journal of Sports Science and Medicine (2008) 7, 565)

Estimado Editor:

La figura de un gladiador trae a la memoria las ideas de la fuerza, el entrenamiento pesado, la resistencia, y la eficacia mortal: una máquina de pelea perfecta. Históricamente, un gladiador era un tipo de héroe deportivo, y la medicina de los gladiadores fue probablemente una de las primeras formas de medicina deportiva organizada. Estatuas y pinturas del periódo de la Roma antigua nos muestran este mundo increíble de luchadores.

Existen indicios de gladiadores famosos en todo el mundo conocido durante los tiempos de los romanos, quienes se parecían a luchadores modernos como Mohammad Ali o Mike Tyson. La mayoría de ellos se crió en escuelas para luchadores; la más famosa de ellas se encontraba Capua, cerca de Nápoles, en Italia: Espartaco, el gladiador rebelde que inflingió una derrota severa en el ejército romano, venía de este lugar. Los gladiadores tenían que soportar largas sesiones de entrenamiento para pelear en la arena. 

Considerando la dieta moderna de los atletas de fuerza, podríamos esperar que los gladiadores comieran una dieta alta en proteínas. Sin embargo, los análisis de sus huesos han resultado en la hipótesis de que los gladiadores eran atletas vegetarianos: en sus informes acerca de Roma, el historiador de la antigüedad Plinio se refería a los gladiadores como “hordearii” (comedores de cebada) (Eichholz et al., 1938). 

Las plantas contienen niveles más altos estroncio que los tejidos animales. Las personas que consumen más plantas y menos carnes acumularán niveles apreciablemente más altos de estroncio en sus huesos. Los niveles de estroncio en los huesos de los gladiadores eran dos veces más altos que los huesos de sus contemporáneos los efesios (Kanz and Grossschmidt, 2007). 

Los soldados de caballería del ejército romano, los “legionarios”, tenían un gasto energético diario que se puede estimar alrededor de las 5000 kcal para los legionarios que realizaban tareas de ingeniería y de 6000 kcal para los legionarios en acción de guerra. En el presente, sólo obreros y deportistas alcanzan niveles tales de gasto energético (Fornaris and Aubert, 1998). Los legionarios eran capaces de soportar largas campañas de guerra y “magnis itineribus” (marchas forzadas) sin fin, con una resistencia increíble a la fatiga. 

La ración diaria de los legionarios consistía en un 78% de carbohidratos, provenientes principalmente del trigo y la cebada. Esta dieta tenía la ventaja de proveer carbohidratos de absorción lenta, que proveen altos niveles de energía y son de fácil digestión. También proveía buena cantidad de fibra en el instestino, y podía restaurar las reservas de energía en el organismo (Fornaris and Aubert, 1998; Lemon et al., 1992). Los mejores luchadores del mundo antiguo eran esencialmente vegetarianos.

Las necesidades de proteína para los atletas que han entrenado o entrenan con pesas son mayores que los de los individuos sedentarios (Lemon et al., 1992). Sin embargo, el Instituto de Medicina concluyó que la evidencia de necesidades elevadas para los individuos que son físicamente activos no era convincente, y sugirió que la cantidad recomendada diaria de 0,8 g de proteína por kilogramo de peso corporal era apropiada para adultos saludables que participan en ejercicios de resistencia o de pesas (Washington, 2002). La pregunta en cuanto a si el vegetarianismo está asociado con efectos beneficiosos o dañinos en el desempeño atlético también ha sido considerada (Nieman, 19881999). Estudios de observación de atletas vegetarianos y no vegetarianos (Hanne et al., 1986) no han detectado diferencias en el desempeño o nivel de acondicionamiento asociado con la cantidad de proteína animal que consumían. Estudios de intervención realizados a corto plazo con sujetos que consumían dietas vegetarianas y no vegetarianos por períodos de prueba (desde 2 a 6 semanas) tampoco detectaron diferencias en los parámetros de desempeño físico con respecto la presencia o falta de alimentos derivados de tejidos animales (Nieman, 1988). También concuerdan con estos resultados estudios previos de la literatura científica que han hallado que una dieta vegetariana bien planeada y variada puede suplir las necesidades de los atletas, como lo fue con los gladiadores romanos y con los legionarios. 

Autores:

Umile Giuseppe Longo1, Filippo Spiezia1, Nicola Maffulli2 and Vincenzo Denaro1

1Department of Orthopaedic and Trauma Surgery, Campus Biomedico University, Rome, Italy, 2Department of Trauma and Orthopaedic Surgery, Keele University School of Medicine, Hartshill, UK

Vea original en inglés: Journal of Sports Science and Medicine.

Mayo 24, 2009

los diez peores alimentos en su refrigerador

alg_fridgeDe acuerdo con un artículo publicado en el periódico New York Daily News, las siguientes son los diez peores alimentos que usted podría tener en su refrigerador:

Leche entera: Es alta en calorías y grasa saturada, pero no más alta que la leche descremada en otros nutrientes como el calcio y la proteína.

Queso: También alto en grasa saturada. Sólo una rebanada de queso “americano” tiene 100 calorías y 8 gramos de grasa, 5 de los cuales son de grasa saturada. Y a pesar de que los quesos como el ricotta, mozzarella y feta podrían parecer más bajo en grasa, todavía son considerados como medianamente altos en grasa y deben ser consumidos con moderación. 

Margarina: Tanto la mantequilla como la margarina son densas en calorías. Pero además de eso la margarina tiene grasas trans, las que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Sustituya con una margarina que no contenga grasas trans (que no sea hidrogenada).

Salsa de soya: Muy alta en sal, y para aproximadamente el 25 por ciento de la población, el exceso de sal puede producir aumento en la presión sanguínea. 
 
Bebidas gaseosas y otras bebidas azucaradas: Aparte de producir caries dentales y latidos irregulares en el corazón, beber grandes cantidades de bebidas “cola” puede producir problemas musculares y debilidad en los huesos, de acuerdo con el London Daily Mail.

Aderezos para la ensalada: Un aderezo típico contiene 140 calorías y 13 gramos de grasa en dos cucharadas. La mayoría de las personas usa el doble de esa cantidad cuando comen ensalada.

Mayonesa regular: Contiene 110 calorías y 11 gramos de grasa en dos cucharadas. La grasa que contiene es polyinsaturada, que no es tan mala como la grasa saturada o las grasas trans, pero no es tan buena como la grasa monoinsaturada (que se encuentra en el aceite de oliva, nueces y paltas o aguacates). 
 
Mortadela: Alta en grasa, sal y calorías. Igual que el salami.

Cerveza: Es alta en calorías (150 o más), al igual que muchas otras bebidas alcohólicas, a menos que sean “light”.

Pan blanco: Trate de elimanar todas las cosas blancas de su refrigerador: tortillas, pan pita, pan para hot dogs, etc. Todos contienen altas cantidades de carbohidratos refinados, que causan un aumento precipitado de la glucosa en la sangre. Prefiera los granos integrales, altos en fibra, que ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.

 

Basado en el artículo publicado por el New York Daily News, vea el artículo completo original en ingles.

Mayo 22, 2009

la obesidad y la diabetes interfieren con la productividad en el trabajo

agujaLos trabajadores obesos con diabetes tipo 2 reportan menos productividad en el trabajo que sus colegas de peso normal, de acuerdo a un nuevo estudio realizdo con 7.338 trabajadores adultos.

“Obtuvimos información directamente de los individuos con respecto a cuán efectivos eran en el lugar de trabajo, para darnos una perspectiva del impacto de la diabetes y la obesidad en las vidas de los pacientes,” dijo la co-autora del estudio, Kathleen Fox, Ph.D.

En una encuesta de adultos con diabetes o con riesgo de contraer la enfermedad, los participantes constestaron preguntas acerca de días de trabajo perdidos, disminución de la efectividad en el trabajo e impedimento para realizar las actividades diarias.

El análisis, que aparece en la edición de mayo/junio de la Revista Americana de la Promoción de la Salud, encontró que ser obeso y tener diabetes eran una predicción de problemas de productividad en el trabajo.

Las personas obesas con diabetes tipo 2 experimentaron la mayor cantidad de impedimento en el trabajo, al perder de 11 a 15 por ciento de su tiempo de trabajo — alrededor de 5,9 horas por semana — debido a problemas de salud que afectaban la productividad en el trabajo, dijo Fox, presidente de Strategic Healthcare Solutions, LLC.

En comparación, los participantes de peso normal con bajo riesgo de diabetes reportaron haber perdido sólo el 9 por ciento de su tiempo de trabajo — alrededor de  3,6 horas por semana — debido a problemas de salud.

Los trabajadores obesos con diabetes tipo 2 también experimentaron la mayor cantidad de problemas fuera del trabajo, ya que reportaron haber sufrido impedimento en el 20 al 34 por ciento de sus actividades diarias, como ir de compras, hacer ejercicio o cuidar niños.

El estudio apoya investigaciones previamente publicadas que dicen que “mientras más peso tienen las personas, más grande la pérdida de productividad en el trabajo,” dijo Anne Wolf, instructora de la Facultad de Medicina de la Universidad Virginia, quien se especializa en la investigación del impacto económico de la obesidad.

Este estudio se diferenció en que los investigadores encontraron un efecto independiente de la diabetes, dijo Wolf.

“Desde la perspectiva del empleador, este estudio provee evidencia de que programas de bienestar en el lugar de trabajo que incluyen pérdida y manejo del peso, serían beneficiosos para los empleados obesos con diabetes o con riesgo de desarrollarla,” dijo Fox.

“Los empleadores que dedican dinero a una intervención de estilo de vida hallarán que su inversión es rentable ya que resulta en aumento de productividad y reducción del ausentismo,” agregó Wolf.

La compañía farmacéutica AstraZeneca LP proprocionó los fondos para apoyar esta investigación.

 

Este artículo fue publicado en inglés por newswise, traducido por María José Ronquillo. Vea el artículo original.

La investigación fue publicada en:

American Journal of Health Promotion: Call (248) 682-0707 or visit www.healthpromotionjournal.com.

Rodbard HW, et al. Impact of obesity on work productivity and role disability in individuals with and at risk for diabetes mellitus. Am J Health Promo 23(5), 2009.

Mayo 20, 2009

10 hábitos saludables que te pueden ayudar a vivir hasta los 100 años

healthy_agingLos factores más importantes que determinan cómo uno envejece no son los genes sino cómo vivimos. ¿No está convencido? Un nuevo estudio con 20.000 ciudadanos británicos publicado en la Revista Médica Británica muestra que usted podría disminuir su riesgo de tener un accidente cerebrovascular o ataque cerebral en un 50 por ciento al hacer las siguientes cuatro cosas: hacer activivdad física por 30 minutos al día, comer cinco porciones de frutas y vegetales, y evitar los cigarrillos y el exceso de alcohol.

Aunque esos son los pasos obvios que usted puede tomar para envejecer bien, los investigadores han descubierto que las personas centenarias tienden a compartir ciertos características en cómo comen, se mueven, y manejan el estrés—el tipo de cosas que podemos imitar para mejorar nuestro propio proceso de envejecimiento. Por supuesto, llegar a los 100 años es mucho más posible si sus padres lo alcanzaron. Aún así, Thomas Perls, médico y master en salud pública, que estudia a los que alcanzan el siglo en la escuela de medicina de la Universidad de Boston, cree que asumiendo que ha esquivado los genes de enfermedades realmente fatales como la enfermedad de Huntington, “no hay nada que puede disminuir sus probabilidades de vivir independientemente hasta llegar a los 90.” Si sus padres y abuelos eran fumadores, ellos pueden haber muerto prematuramente sin haber alcanzado su expectativa de vida real, así que siga adelante e intente llegar a los tres dígitos. Siga estos 10 hábitos, y pruebe  la calculadora del riesgo de vida de Perl [en inglés] para ver cuánto puede esperar vivir.

No se jubile

“Las evidencias muestran que en las sociedades donde la gente deja de trabajar repentinamente, la incidencia de obesidad y enfermedades crónicas se dispara después de la jubilación,” dice el médico Luigi Ferrucci, M.D., Ph.D., director del estudio longitudinal del envegecimiento de Baltimore. En la región de Chianti en Italia, que tiene un alto porcentaje de centenarios, la gente tiene un concepto diferente del tiempo libre. “Después que las personas se jubilan de sus trabajos, pasan la mayoría del día trabajando en sus pequeñas huertas, cultivando uvas o vegetales,” dice él. “Nunca están realmente inactivos.” ¿El trabajo de agricultura no es para usted? Trabaje como docente voluntario en el museo local o únase al Cuerpo de Experiencia, un programa ofrecido en 19 ciudades que coloca a voluntarios de edad en escuelas públicas urbanas por alrededor de 15 horas semanales.

Use el hilo dental todos los días

Esto podría ayudarle a mantener sus arterias saludables. Un estudio de la Universidad de Nueva York llevado a cabo el 2008 mostró que usar el hilo dental diariamente redujo la cantidad de bacterias que causan enfermedades a las encías en la boca. Se piensa que estas bacterias entran en la corriente sanguínea y provocan inflamación de las arterias, lo cual es un riesgo importante de enfermedades cardíacas. Otras investigaciones han mostrado que aquellos que tienen altas cantidades de bacteria en su boca tienen más posibilidades de tener ensanchamiento en sus arterias, otra señal de enfermedad coronaria. “Yo realmente pienso que la gente debería de usar el hilo dental dos veces al día para obtener la mayor cantidad de beneficios en su expectativa de vida,” enfatiza Perls.

Muévase

“El ejercicio es una verdadera fuente de juventud,” dice  S. Jay Olshansky, Ph.D., profesor de medicina e investigador del envejecimiento en la Universidad de Illinois en Chicago. “Es como mantener el aceite y los lubricantes de su automóvil. No es obligación hacerlo, pero su automóvil definitivamente funciona mejor.” Estudio tras estudio ha documentado los beneficios del ejercicio para mejorar el ánimo, la agudez mental, el balance, la masa muscular, y la salud de los huesos. “Y los beneficios comienzan inmediatamente después de su primera sesión,” añade Olshansky. No se preocupe si no es un ratón de gimnasio. Aquellos que ven los mayores beneficios son los que van de hacer nada a simplemente caminar por el vecindario o el mall por  30 minutos al día. Ejercitar los músculos con un entrenamiento de resistencia también es ideal, pero las clases de yoga pueden darle un efecto similar si no le atrae levantar pesas.

Coma un cereal rico en fibra para el desayuno

Consumir una porción de granos integrales, especialmente en la mañana, parece ayudar a las personas mayores a mantener estables los niveles de azúcar en la sangre durante el día, de acuerdo con un estudio reciente conducido por Ferrucci y sus colegas.  ”Aquellos que hacen esto tienen menos incidencia de diabetes, que es un conocido acelerador del envejecimiento,” dice él.

Duerma por lo menos seis horas

En vez de dormir menos para tener más horas en el día, duerma más para añadir años a su vida. “El sueño es una de las funciones más importantes de nuestro cuerpo para regular y sanar las células,” dice Ferrucci. “Hemos calculado que la cantidad mínima de sueño que las personas mayores necesitan para obtener esas fases sanadores de sueño REM es seis horas.” Aquellos que alcanzan el siglo de vida hacen del sueño una prioridad principal.

Consuma alimentos naturales, no suplementos

Hay evidencia importante que sugiere que las personas que tienen altos niveles de ciertos nutrientes en la sangre—selenio, beta-caroteno, y  vitaminas C y E—envejecen mucho mejor y tienen tasas menores de deterioro cognitivo. Desafortunadamente, no hay evidencia de que tomar pastillas con estos nutrientes provea esos efectos de antienvejecimiento. “Hay más de 200 carotenoides diferentes y 200 flavonoides diferentes en un solo tomate,” señala Ferrucci, “y estos químicos pueden todos tener interacciones complejas que fomentan la salud más allá de lo que sabemos acerca de los nutrientes por sí solos, como el licopeno o la vitamina C.” Evite los alimentos blancos que carecen nutrición (panes, harinas, azúcar) y aumente todas esas frutas y vegetales llenos de colores, y panes integrales oscuros y cereales llenos de nutrientes.

Sea menos neurótico

Le puede servir a Woody Allen, quien mezcla sus preocupaciones con una dosis saludable de humor, pero el resto de nosotros que somos neuróticos deberíamos buscar otra manera de manejar el estrés. “Tenemos un nuevo estudio que muestra que los centenarios tienden a no interiorizar las cosas o pensar demasiado en sus problemas,” dice Perls. “Son muy buenos para soportar los golpes.” Si esta es una característica innata difícil de vencer, encuentre maneras de controlar su estrés. Todos estos son buenos: yoga, ejercicio, meditación, tai chi, o sólo respirar profundamente por unos minutos. Preocuparse demasiado, comer papitas en frente del televisor, beber alcohol en exceso: todo eso es malo, muy malo.

Viva como los adventistas del séptimo día

Los norteamericanos que se definen a sí mismos como adventistas del séptimo día tienen una expectativa de vida promedio de 89 años, alrededor de una década más que el norteamericano promedio. Uno de los principios básicos de la religión es que es importante cuidar el cuerpo que es un préstamo de Dios, lo que significa no fumar, no abusar del alcohol, ni comer demasiadas cosas dulces. Los miembros típicamente siguen una dieta vegetariana basada en frutas, verduras, legumbres, y nueces, y también hacen bastante ejercicio. Ellos también están muy enfocados en la familia y la comunidad.

Sea un animal de costumbres

Los centenarios tienden a vivir con rutinas estrictas, dice Olshansky, y comen el mismo tipo de alimentos y hacen el mismo tipos de actividades durante toda su vida. Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días es otro buen hábito para mantener su cuerpo en un estado de equilibrio que puede ser fácilmente perturbado a medida que envejece. “Su fisiología se hace más frágil cuando usted envejece,” explica Ferrucci, “y es más difícil que su cuerpo se recupere si usted, por ejemplo, pierde unas cuantas horas de sueño una noche o bebe demasiado alcohol.” Esto puede debilitar las defensas inmunes, dejándolo más susceptible a los virus de infuenza o infecciones bacteriales en el ambiente.

Manténgase conectado

Tener contactos sociales regulares con amigos personas queridas es una clave para evitar la depresión, que puede llevar a la muerte prematura, algo que es particularmente común en los viudos y viudas de edad mayor. Algunos sicólogos aún piensan que uno de los mayores beneficios que los ancianos obtienen del ejercicio es debido a las importantes interacciones sociales que vienen de caminar con un amigo o tomar una clase de ejercicio. Tener contacto diario con amigos cercanos o familiares le da a las personas mayores el beneficio adicional de tener a alguien que esté pendiente de ellos. “Ellos le dirán si se le está llendo la memoria o si parece estar más retraído,” dice Perls, “y ellos podrían incentivarlo a ver un doctor antes de que usted mismo reconozca que necesita hacerlo.”

 

El contenido de este artículo fue publicado originalmente en la revista US News & World Report, escrito por Deborah Kotz, traducido por María José Ronquillo. Vea el original en inglés publicado en MSN

Mayo 19, 2009

la obesidad ya no es un problema sólo de los americanos…

Obese_PeopleDos años atrás, cuando Barry Popkin  anunció que más de mil millones de personas en el mundo entero tenían sobrepeso, fácilmente sobrepasando los 800 millones que padecían de hambre, esto causó gran alarma y conmoción. Pero la gente siguió comiendo como si nada, causando así que la cifra llegara a su nivel actual, la increíble suma de 1.600 millones de personas con sobrepeso (se estima que debido a la actual crisis económica, el número de personas padeciendo de hambre también aumentó a cerca de mil millones). Y no son sólo los americanos o las culturas occidentales; la obesidad se ha convertido en un problema global. Popkin escribió un libro nuevo que explica muy bien por qué esto ha sucedido. El título del libro es “The World Is Fat” o “El mundo es gordo” (publicado por Avery y, lamentablemente, sólo disponible en inglés que yo sepa). Popkin le echa la culpa de este problema creciente de la crisis de obesidad global a algunos villanos ya bien conocidos: las bebidas azucaradas, los estilos de vida sedentarios, y sí, también las hamburguesas. Pero Popkin también revela algunas razones menos obvias: la biología, por ejemplo, y otras razones que están más allá del control del individuo.  En una entrevista con la revista Newsweek, el autor compartió algunos puntos interesantes como:

  • Hoy en día estamos viendo los mismos problemas de obesidad que antes sólo se veían en países occidentales, en lugares que 20 años atrás estaban preocupados acerca de la falta de alimentos: en Egipto, y entre los negros de Sud Africa, y en China, donde una tercera parte de los adultos ahora tienen sobrepeso u obesidad. En México nadie tenía sobrepeso 15 años atrás; ahora un 71 porciento de las mujeres y 66 por ciento de los hombres están pasados de peso. 
  • Treinta años atrás hemos visto una explosión en lo que se puede considerar el “ambiente obesogénico”. La comida está disponible en todas partes. Uno no puede avanzar más de 30 metors sin ver una bebida calórica. En la mayor parte del mundo, la gente bebía más que nada agua, y ahora están consumiendo más y más bebidas azucaradas. Los jugos de fruta ni siquiera comenzaron a existir hasta la última parte de los años 50, excepto por lo que usted extraía en casa, y la leche, sí había algo de leche, pero la gente no la consumía tanto. 
  • Hasta hace tres años atrás, en China no se consumían “snacks” (meriendas ligeras, botanas). Ahora esta costumbre está aumentando de manera explosiva. ¿Por qué? Porque de repente hay equivalentes chinos de las tiendas Wal-Mart. Mucha gente antes vivía en un mundo de subsistencia, un mundo más primitivo, y no podían tener cosas modernas como el aceite vegetal. Pero ahora hay supermercados por todas partes, y todos tienen la misma televisión, y ven y quieren las mismas cosas que nosotros queremos.
  • En las primeras fases del aumento de la obesidad, la gente en los países subdesarrollados sólo engordaba cuando se iba del campo a la ciudad. Pero ahora en China y en México, la gente en las áreas rurales están tan gordos o más que en las áreas urbanas. Esto es debido a que repentinamente la comida es barata en las áreas rurales, y los agricultores y pescadores que antes tenían trabajos en los que hacían esfuerzo físico intensivo, ahora están disminuyendo la actividad física en favor de la tecnología, como los tractores. Esto significa que ellos terminan quemando 1.000 calorías menos al día, y es muy difícil cortar de repente 1.000 calorías diarias de la dieta.
  • Los programas que se han desarrollado alrededor del mundo para combatir el problema del hambre han ignorado la obesidad. Necesitamos cambiar el enfoque de las cosas que benefician a los que paceden de malnutrición sin exacerbar el problema de la obesidad, y esto es algo que la comunidad dedicada a la ayuda humanitaria en contra del hambre no ha querido considerar.

Este artículo está basado y traducido del original en inglés publicado por Newsweek:

http://www.newsweek.com/id/175954/page/1