3 razones sorprendentes para dejar las sodas

Hoy en día es justo decir que la mayoría de los estadounidenses saben que la soda (o refrescos) no es una bebida que promueve la salud. Con los años, las bebidas carbonatadas han sido culpadas por la epidemia de obesidad y el aumento de los costos de salud. Algunos expertos en salud pública incluso han hecho un llamado para crear un impuesto sobre las sodas y así disuadir a la gente de beber tanto de ella. Mientras que las “llantitas” y la diabetes son problemas evidentes asociados a las gaseosas, beber las bebidas carbonatadas dulces conlleva amenazas ocultas también.

1. Causa la acumulación de grasa invisible alrededor de los órganos. En la última mala noticia para la industria de refrescos, los investigadores daneses descubrieron que beber una gaseosa no dietética conduce a un aumento espectacular de las peligrosas grasas ocultas. En el estudio, los investigadores pidieron a los participantes que tomaran ya sea refresco endulzado con 50 por ciento de glucosa y el 50 de fructosa (lo cual es azúcar de mesa, el endulzante más usado para las sodas en Dinamarca), leche con la misma cantidad de calorías como una soda regular, una dieta cola o agua cada día durante seis meses.

Aunque la cantidad total de grasa siguió siendo la misma en todos los grupos, los investigadores indicaron que se produjo un aumento espectacular en las grasas que son difíciles de detectar a simple vista. Los que bebieron la bebida cola regular experimentaron un aumento de 132 a 142 por ciento de grasa en el hígado, un salto de 117 a 221 por ciento en la grasa del esqueleto, y un aumento del 30 por ciento tanto en los triglicéridos de la sangre como otras grasas orgánicas. El grupo que bebió la soda regular también experimentó un aumento del 11 por ciento en el colesterol, en comparación con las personas que tomaron otras bebidas.

En Estados Unidos, muchas gaseosas están endulzadas con jarabe de maíz de alta fructosa el cual se ha demostrado que causa una acumulación de grasa aún peor. Evite cambiar a la soda de dieta como una alternativa saludable. Los endulzantes artificiales y colorantes para los alimentos han sido relacionados con el daño de las células cerebrales y la hiperactividad, y las personas que beben refrescos de dieta son también más propensas a desarrollar diabetes.

2. Algunos contienen retardadores de llama tóxicos. Algunas marcas de refrescos más populares, incluyendo Mountain Dew, usan un ingrediente químico que es un retardador de llama tóxico para evitar que el saborizante artificial se separe del resto del líquido. El aceite vegetal bromado, a veces enumerado como “BVO” [por sus sigles en inglés] en refrescos y bebidas deportivas, puede causar síntomas de intoxicación por bromuro como lesiones en la piel y pérdida de memoria, así como trastornos nerviosos.

3. Usted está participando en el experimento de ciencia más grande en el mundo. Muchas marcas de soda en el mercado hoy en Estados Unidos son endulzadas con jarabe de maíz alto en fructosa, un compuesto hecho por el hombre que causa daño al corazón y que es derivado principalmente del maíz transgénico. La tecnología transgénica se introdujo en los alimentos en la década de los 90. No sabemos el impacto en la salud a largo plazo de su uso ya que las empresas que  desarrollaron los cultivos transgénicos nunca tuvieron que hacer pruebas para asegurarse de que sean seguros a largo plazo. Otros científicos independientes han descubierto que los cultivos transgénicos están relacionados con el daño del aparato digestivo, el envejecimiento acelerado, e incluso la infertilidad.

Fuente:  American Journal of Clinical Nutrition online article (doi: 10.3945/ajcn.111.022533)  (published online 28 Dec. 2011).

Artículo publicado originalmente en inglés por Rodale. Traducido por María José Hummel.