¿Es peligroso consumir soya?

soyfoods3Una de las preguntas que recibo constantemente es si es cierto que la soya es peligrosa, o si causa cáncer, o si produce problemas a la tiroides, o si hace a los hombres infértiles, etc., etc. Los mitos que rodean este alimento son muchos y variados. Aunque un tiempo atrás ya publiqué un artículo acerca de este tema escrito por el Dr. Michal Greger, quisiera explorar un poco más la razón de este mito anti-soya.

Contrario a la idea popular de que la soya causa cáncer, los estudios hechos con seres humanos (en vez de con ratones) han demostrado que el consumo de soya puede prevenir el cáncer, e incluso ayudar a sobrevivientes de cáncer a vivir más tiempo, especialmente en el caso del cáncer al pecho en las mujeres. Los fitonutrientes que la soya contiene suprimen el crecimiento de tumores, ya que restauran la expresión de genes que detienen los tumores cancerígenos. Un estudio publicado en el año 2012 mostró que las mujeres que consumen más soya tienen un 29% menos riesgo de cáncer y un 36% menos riesgo de recaída de cáncer que las mujeres que no consumen soya. Varios otros estudios han mostrado exactamente lo mismo.

La soya es una leguminosa (legumbre), de la misma familia de los frijoles (porotos), lentejas, garbanzos, etc., y las personas que consumen leguminosas varias veces por son generalmente más delgadas, más saludables y viven más que las personas que no las consumen.

Mitos
¿Entonces por qué hay tanta confusión con respecto a la soya? Cuando el consumo de soya comenzó ha hacerse popular en los países occidentales unas décadas atrás, algunas industrias (entre ellas la industria de productos lácteos) y una organización en Estados Unidos llamada Weston A. Price Foundation (que promueve el consumo de carnes rojas, mantequilla, tocino, etc.) se vieron amenazadas y comenzaron a distribuir información anti-soya basados en escasa evidencia científica. Desde entonces esta información ha flotado por el internet, confundiendo y mal informando a muchas personas, ya que muchos simplemente la vuelven a repetir sin confirmar su veracidad. Entre ellos está por ejemplo el doctor Joseph Mercola, quien tiene una popular página de internet tanto en español como en inglés donde vende controversiales suplementos nutricionales y otros productos similares. El Dr. Mercola ha publicado mucha información en contra de la soya, la cual ha sido básicamente una repetición de la información publicada anteriormente por Sally Fallon y Mary Enig, ambas relacionadas con la Fundación Weston A. Price.

Una creencia muy común es que la soya contiene estrógeno y por lo tanto puede provocar problemas en los hombres, como infertilidad o crecimiento de las glándulas mamarias (pechos). No existe evidencia científica que esto sea así, y los estudios que se han hecho han demostrado que la soya no tiene efectos negativos en los niveles de hormonas en los hombres, incluyendo testosterona, ni es su fertilidad. La evidencia epidemiológica también sugiere lo mismo. Los hombres de países asiáticos donde se han consumido productos de soya por miles de años no muestran ningún aumento en la infertilidad o de problemas hormonales.

Fitoestrógenos
La soya, sin embargo, contiene isoflavonas que tienen un efecto regulador del estrógeno, y por eso se les denomina fitoestrógenos (la palabra “fito” viene del latín y significa planta). Los fitoestrógenos no son lo mismo que el estrógeno (que es una hormona esteroide), pero son sustancias parecidas y por eso se les denomina también seudo-estrógeno. Para personas que tal vez tienen muy poco estrógeno (como sucede en mujeres después o durante la menopausia), estos reguladores les pueden ayudar a aliviar sus síntomas. Para personas que tienen exceso de estrógeno debido a factores como contaminación ambiental con químicos que imitan la acción del estrógeno, o por obesidad (el exceso de grasa en el cuerpo produce exceso de estrógeno), el uso de fitoestrógenos pudiera ser beneficioso. Los fitoestrógenos se enlazan con los receptores de estrógeno en el cuerpo, lo cual ayuda a eliminar el exceso de estrógeno. Los fitoestrógenos no sólo se encuentran en la soya, sino también en las semillas de linaza, sésamo (ajonjolí), vegetales de hoja verde y legumbres.

Por último, tampoco se ha comprobado que la soya no produce efectos negativos en la tiroides de personas que tienen la tiroides normal. El único problema podría existir con personas que toman medicamentos para hipotiroidismo, ya que tanto la soya como otros alimentos podrían reducir la absorción de esas medicinas. En esos casos, las personas deben consultar con su médico para determinar si su dosis de medicamentos debe ser ajustada.

Por lo tanto la preponderancia de la evidencia clínica y epidemiológica han confirmado que la soya no sólo no es dañina para la salud, sino que consumida en su forma más natural, como en el caso del tofu, la soya verde (edemame), o la leche de soya que no está altamente procesada, puede ser de gran beneficio (yo recomiendo evitar los alimentos altamente procesados, ya sean de soya o no).

Transgénicos
Lamentablemente en algunos países la soya se utiliza más que nada para alimentar el ganado, y en estos lugares se ha fomentado mucho en uso de soya transgénica (alterada genéticamente). Los efectos de los alimentos transgénicos en el cuerpo humano podrían ser muy nocivos, así que yo sólo recomiendo el consumo de soya orgánica. Si es orgánica, entonces no sólo no contiene fertilizantes ni pesticidas químicos, sino que tampoco es transgénica.

Escrito por María José Hummel, MPH, MS
Nutricionista y educadora de salud

Referencias:

1. Hamilton-Reeves JM, Vazquez G, Duval SJ, et al. Clinical studies show no effects of soy protein or isoflavones on reproductive hormones in men: results of a meta-analysis. Fertil Steril 2010;94:997-1007.

2. Messina M. Soybean isoflavone exposure does not have feminizing effects on men: a critical examination of the clinical evidence. Fertil Steril 2010;93:2095-104. (see attached PDF)

3. Wu AH, Yu MC, Tseng CC, Pike MC. Epidemiology of soy exposures and breast cancer risk. Br J Cancer 2008;98:9-14. Wu AH, Yu MC, Tseng CC, Pike MC. Epidemiology of soy exposures and breast cancer risk. Br J Cancer 2008;98:9-14.

4. Nechuta SJ, Caan BJ, Chen WY, et al. Soy food intake after diagnosis of breast cancer and survival: an in-depth analysis of combined evidence from cohort studies of US and Chinese women. Am J Clin Nutr. 2012;96:123-32.

5. Messina M. Redmond G. Effects of soy protein and soybean isoflavones on thyroid function in healthy adults and hypothyroid patients: a review of the relevant literature. Thyroid. 2006;16:249-58.

 

 

 

 

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Comer mucha carne y queso podría ser tan mortal como fumar

meat_chicken¿Podría una dieta rica en carne y queso ser tan mortal como fumar cigarrillos? Una nueva investigación de la Universidad del Sur de California indica que consumir altos niveles de proteínas de origen animal podría ser perjudicial para la salud, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Cell Metabolism.

Comerse una hamburguesa, u otras formas de proteína animal, eleva los niveles de la hormona de crecimiento IGF-1 en el cuerpo humano. En los niños, la IGF-1 ayuda a promover el crecimiento y desarrollo – pero en la edad adulta , los altos niveles de la hormona se han relacionado con un mayor riesgo de cáncer y otras enfermedades relacionadas con la edad, de acuerdo con el autor del estudio Valter Longo, director del Instituto de Longevidad de la Universidad del Sur de California.

Sabiendo que la hormona IGF-1 se relaciona con una mayor mortalidad, Longo y sus colegas investigadores comenzaron a buscar formas de reducir naturalmente los niveles de la hormona en el cuerpo humano.

“Nos preguntamos, ‘¿Será suficiente reducir las proteínas [que consumimos]?'” dijo Longo.

Con el fin de analizar los efectos del consumo de proteína animal en la mortalidad, los investigadores utilizaron datos recogidos de 6.381 adultos mayores de 50 años a partir de la Encuesta Nacional de Salud (NHANES). Se dividió a la población en tres grupos: los que consumen el 20 por ciento de sus calorías diarias de proteínas, los que consumieron 10 a 19 por ciento de sus calorías diarias de proteínas, y los que consumieron una dieta compuesta de proteínas inferior al 10 por ciento.

“Los efectos que vimos eran casi tan buenos como lo que imaginábamos”, dijo Longo. “Hemos visto una gran diferencia con una baja ingesta de proteínas y la reducción en la mortalidad general, el cáncer y la diabetes. ”

En general, las personas que consumían dietas altas en proteínas eran cuatro veces más propensos a morir de cáncer y 74 por ciento más propensos a morir por cualquier causa durante el período de estudio en comparación con las personas que consumían una dieta baja en proteínas.

Los investigadores también estudiaron los efectos de una dieta baja en proteínas en un grupo de ratones, analizando qué tan bien las dietas altas o bajas en proteínas protegían tanto contra el melanoma como contra la progresión del cáncer de mama en los animales.

“Comenzamos con un cáncer establecido y sin embargo la [dieta] baja en proteínas fue capaz de impedir que el cáncer progrese en el 10 a 30 por ciento de los animales, algo que realmente ni siquiera esperábamos”, dijo Longo. “Esperábamos que la progresión del cáncer se redujera, pero no necesariamente la capacidad, incluso después inyectar 20,000 células cancerosas, de asegurarse de que en el 30 por ciento de estos ratones el cáncer nunca apareciera, sino más bien se fuera.”

También señalaron que una dieta baja en proteínas dio como resultado niveles reducidos de IGF-1 entre los ratones, que los investigadores piensan puede ser responsable de los efectos protectores de esta dieta dieta.

“Si uno tiene bajos niveles de IGF-1 … entonces la célula está protegida contra el daño en el ADN”, dijo Longo.

Pero mientras que una dieta alta en proteínas de origen animal parece tener efectos perjudiciales para la salud, las proteínas de origen vegetal, como las legumbres, no parecen tener tanto riesgo. Aunque que las personas que consumieron dietas con alto contenido de proteínas de origen vegetal todavía tenían un aumento de tres veces en la mortalidad por cáncer, no se observó un incremento en la mortalidad general.

“Las proteínas vegetales tienen un perfil diferente de aminoácidos, y no todos son iguales, pero cada planta tiene un [perfil] diferente”, dijo Longo. “Sabemos que para algunos de ellos, ese perfil reduce el nivel de IGF-1 … y otros genes que promueven el envejecimiento o enfermedades relacionadas con la edad. ”

Generalmente, Longo recomienda que las personas deben consumir de 9 a 10 por ciento de sus calorías diarias de proteínas – o 0,36 gramos por cada libra (alrededor de 1/2 kilo) que pesan. Por ejemplo, una persona de 100 libras (45 kilos) puede consumir con seguridad 36 gramos de proteína por día, mientras que una persona de 200 (90 kilos) libras podría consumir 72 gramos de proteína por día sin elevar su riesgo de cáncer o mortalidad general. Según el USDA [Departamento de Agricultura de Estados Unidos], una taza de pollo contiene aproximadamente 43 gramos de proteína.

Y para aquellos que continúan consumiendo cantidades excesivas de proteína animal, Longo advirtió de que podrían estar poniéndose a tanto riesgo como si ellos estuvieran fumando cigarrillos.

“La mortalidad por cáncer fue mayor para las personas que consumen altas proteínas que en las personas que fuman en la actualidad”, dijo Longo.

Basado en reporte publicado en inglés por Fox News. Traducido por María José Hummel.

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El colesterol alto puede “alimentar” el crecimiento y la propagación del cáncer de mama

breast_scan_640De acuerdo con un estudio publicado en la revista Science, los investigadores del centro médico de la universidad de Duke encontraron que un derivado común del colesterol puede fomentar el crecimiento y la propagación de las células cancerosas. También argumentaron que tomar medicamentos para reducir el colesterol como las estatinas podría prevenir la propagación de enfermedades mortales como el cáncer de mama.

Estudios previos han encontrado que tener sobrepeso u obesidad puede aumentar la producción de hormonas del cuerpo, como el estrógeno, que se sabe que favorecen la propagación de algunos tipos de cáncer. El equipo de Duke encontró que el cuerpo degrada el colesterol alto para convertirlo en  la molécula 27HC, que imita los efectos del estrógeno en algunos tejidos.

Los investigadores analizaron un grupo de ratones con dietas altas en grasa y se encontró que sus niveles de 27HC aumentaron considerablemente, dando lugar a tumores un 30 por ciento más grandes que los de ratones con una dieta normal. Según la BBC, los tumores también eran más propensos a propagarse y crecer más rápidamente cuando se les inyectó 27HC.

Después de hacer estos descubrimientos, el equipo de investigación llegó a la conclusión de que tomar estatinas o cambiar a una dieta saludable puede ayudar a prevenir la propagación del cáncer de mama.

“Lo que ahora hemos encontrado es una molécula, no el colesterol en sí, sino un metabolito abundante del colesterol, denominado 27HC que imita la hormona estrógeno y puede accionar de forma independiente el crecimiento del cáncer de mama”, dijo uno de los investigadores Donald McDonnell .

Publicado originalmente en inglés por Fox News en diciembre 2, 2013. Traducido por María José Hummel

Nota de María José Hummel, nutricionista:

Debido al creciente número de efectos secundarios que se han descubierto al usar las drogas para reducir el colesterol conocidas como estatinas, cambiar la dieta es la mejor opción sin lugar a dudas. Algunos de los efectos secundarios de las estatinas incluyen dolores musculares, daño muscular, daño en el hígado, problemas digestivos, sarpullido o enrojecimiento de la piel, aumento de la glucosa en la sangre, diabetes tipo 2, y efectos neurológicos como confusión o pérdida de la memoria.

Para reducir el colesterol de forma natural sin drogas, lee las estrategias presentadas en este artículo acerca de las enfermedades cardíacas.