¿Es cierto que la soya produce cáncer?

SoyAndBreastCancerRiskAlgunos estudios han sugerido que el consumo de soya [que incluye productos como leche de soya, tofú, carne de soya, etc.] previene el cáncer, algunos estudios no encuentran ninguna asociación y algunos sitios de internet como Mercola.com sugieren que el consumo de soya en realidad causa cáncer (Jospeh Mercola, quien presume tener “la página internet #1 en salud” acaba de recibir una carta de advertencia de la FDA [Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos] ordenándole que deje de hacer afirmaciones ilegales acerca de los productos que vende. Vea http://www.casewatch.org/fdawarning/prod/2005/mercola.shtml, en inglés) Entonces, ¿qué muestra el balance de la evidencia? En estas circunstancias es cuando un meta-análisis es importante.

En vez de escoger ciertos estudios para que se acomoden a los intereses de uno, un meta-análisis revisa esencialmente todos los estudios que se hayan realizado acerca de cierto tópico y entonces reunen todos los datos. Un meta-análisis de los efectos de la soya en los niveles de colesterol que se hizo en los años 90, por ejemplo, mostró que la evidencia del rol cardioprotector de la soya era tan firme que la FDA autorizó afirmaciones de salud acerca de los productos de soya diciendo que pueden reducir el riesgo de enfermedades al corazón. Ahora, finalmente, publicado en un número reciente del la revista del American College of Nutrition, tenemos un meta-análisis sobre el rol de la soya en la prevención del cáncer.

Los investigadores revisaron tres tipos de cáncer: cáncer al pecho, cáncer a la próstata y cáncer gastrointestinal (como el cáncer al colon). Combinando todos los mejores estudios publicados, ellos encontraron reducciones altamente significativas en el riesgo de cáncer entre consumidores de productos de soya. Las mujeres de todas las edades que consumen soya disfrutan de 22% menos cáncer al pecho (36% menos para mujeres postmenopáusicas), hombres consumidores de soya tienen un 34% menos probabilidades de desarrollar cáncer a la próstata, y hombres y mujeres que consumen soya reducen su riesgo de desarrollar cáncer gastrointestinal en un 30%. [1]

La evidencia es tan firme que ahora la FDA está revisando otra afirmación de salud: pronto podríamos ver etiquetas en alimentos que dicen que los productos de soya protegen en contra del cáncer también.

Por Michael Greger, M.D. Usado con permiso del autor. Traducido por María José Hummel. Todos los derechos reservados.

Michael Greger, MD, es graduado de la Facultad de Agricultura de la Universidad de Cornell y la Facultad de Medicina de la Universidad de Tufts. 

Referencias:
[1] Badger TM, et al. “Soy Protein Isolate and Protection Against Cancer.” Journal of the American College of Nutrition 24(2005):146S-149S.

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La carga del costo de salud está aumentando para los obesos

fat_kid_eating21 de agosto de 2009, 01:48 PM

NUEVA YORK (Reuters Health) – La atención de los obesos está devorando una porción cada vez mayor del presupuesto de salud en Estados Unidos, reveló un nuevo estudio oficial.

Entre el 2001 y el 2006, los gastos en la atención de pacientes obesos aumentó de 167.000 a 303.000 millones de dólares, lo que equivale a un crecimiento del 82 por ciento, según un análisis realizado por Marie N. Stagnitti, especialista en estadística y encuestas de la Agencia para la Investigación y la Calidad de los Servicios de Salud.

Los costos para las personas con sobrepeso crecieron un 36 por ciento, mientras que en la población con peso normal ese aumento fue del 25 por ciento.

“Obviamente, necesitamos poner esto bajo control. Estos datos demuestran que necesitamos conocer qué está pasando, en especial entre la población obesa”, dijo Stagnitti a Reuters Health.

Los obesos concentraron el 28 por ciento del gasto en salud en el 2001 y el 35 por ciento en el 2006, mientras que esas cifras para la población con peso normal fueron del 35 y del 30 por ciento, respectivamente.

En ese período, la cantidad de adultos obesos en Estados Unidos creció de 48 a 59 millones, mientras que el número de personas con peso normal disminuyó de 79,6 a 78,3 millones.

Las cifras surgen de la encuesta llamada Medical Expenditure Panel Survey, que releva el gasto en salud en hogares de Estados Unidos y es representativa de la población no institucionalizada.

Durante el período estudiado, creció la proporción de personas con sobrepeso y obesidad en Estados Unidos, lo que explica una parte del aumento de los gastos.

En el 2001, el 23,6 por ciento de los adultos en Estados Unidos era obeso y el 39 por ciento tenía peso normal, comparado con el 27,2 y el 36,1 por ciento, respectivamente, en el 2006.

El análisis de Stagnitti demostró también que la población obesa representó la mayor proporción de la población estadounidense con por lo menos una enfermedad crónica, como cardiopatías o diabetes. En el 2001, el 57,1 por ciento era obeso, y en el 2006, ese porcentaje creció al 59,7 por ciento.

Por Anne Harding. Yahoo Salud

la obesidad ya no es un problema sólo de los americanos…

Obese_PeopleDos años atrás, cuando Barry Popkin  anunció que más de mil millones de personas en el mundo entero tenían sobrepeso, fácilmente sobrepasando los 800 millones que padecían de hambre, esto causó gran alarma y conmoción. Pero la gente siguió comiendo como si nada, causando así que la cifra llegara a su nivel actual, la increíble suma de 1.600 millones de personas con sobrepeso (se estima que debido a la actual crisis económica, el número de personas padeciendo de hambre también aumentó a cerca de mil millones). Y no son sólo los norteamericanos o las culturas occidentales; la obesidad se ha convertido en un problema global. Popkin escribió un libro nuevo que explica muy bien por qué esto ha sucedido. El título del libro es “The World Is Fat” o “El mundo es gordo” (publicado por Avery y, lamentablemente, sólo disponible en inglés que yo sepa). Popkin le echa la culpa de este problema creciente de la crisis de obesidad global a algunos villanos ya bien conocidos: las bebidas azucaradas, los estilos de vida sedentarios, y sí, también las hamburguesas. Pero Popkin también revela algunas razones menos obvias: la biología, por ejemplo, y otras razones que están más allá del control del individuo.  En una entrevista con la revista Newsweek, el autor compartió algunos puntos interesantes como:

  • Hoy en día estamos viendo los mismos problemas de obesidad que antes sólo se veían en países occidentales, en lugares que 20 años atrás estaban preocupados acerca de la falta de alimentos: en Egipto, y entre los negros de Sud Africa, y en China, donde una tercera parte de los adultos ahora tienen sobrepeso u obesidad. En México nadie tenía sobrepeso 15 años atrás; ahora un 71 porciento de las mujeres y 66 por ciento de los hombres están pasados de peso.
  • Treinta años atrás hemos visto una explosión en lo que se puede considerar el “ambiente obesogénico”. La comida está disponible en todas partes. Uno no puede avanzar más de 30 metors sin ver una bebida calórica. En la mayor parte del mundo, la gente bebía más que nada agua, y ahora están consumiendo más y más bebidas azucaradas. Los jugos de fruta ni siquiera comenzaron a existir hasta la última parte de los años 50, excepto por lo que usted extraía en casa, y la leche, sí había algo de leche, pero la gente no la consumía tanto.
  • Hasta hace tres años atrás, en China no se consumían “snacks” (meriendas ligeras, botanas). Ahora esta costumbre está aumentando de manera explosiva. ¿Por qué? Porque de repente hay equivalentes chinos de las tiendas Wal-Mart. Mucha gente antes vivía en un mundo de subsistencia, un mundo más primitivo, y no podían tener cosas modernas como el aceite vegetal. Pero ahora hay supermercados por todas partes, y todos tienen la misma televisión, y ven y quieren las mismas cosas que nosotros queremos.
  • En las primeras fases del aumento de la obesidad, la gente en los países subdesarrollados sólo engordaba cuando se iba del campo a la ciudad. Pero ahora en China y en México, la gente en las áreas rurales están tan gordos o más que en las áreas urbanas. Esto es debido a que repentinamente la comida es barata en las áreas rurales, y los agricultores y pescadores que antes tenían trabajos en los que hacían esfuerzo físico intensivo, ahora están disminuyendo la actividad física en favor de la tecnología, como los tractores. Esto significa que ellos terminan quemando 1.000 calorías menos al día, y es muy difícil cortar de repente 1.000 calorías diarias de la dieta.
  • Los programas que se han desarrollado alrededor del mundo para combatir el problema del hambre han ignorado la obesidad. Necesitamos cambiar el enfoque de las cosas que benefician a los que paceden de malnutrición sin exacerbar el problema de la obesidad, y esto es algo que la comunidad dedicada a la ayuda humanitaria en contra del hambre no ha querido considerar.

Este artículo está basado y traducido del original en inglés publicado por Newsweek:

http://www.newsweek.com/id/175954/page/1